Ya dejó de ser una sorpresa que Gustavo Ibáñez termine siendo la figura indiscutida en un partido de los "santos". El "Súper Ratón" volvió a ser el jugador desequilibrante de mitad de cancha hacia arriba, sólo le faltó ser el verdugo de Lucas Ischuk para sacarse un sobresaliente.
"Tengo una bronca bárbara, en el primer tiempo hicimos las cosas los suficientemente bien como para establecer una diferencia en el marcador, pero les terminamos perdonando la vida. En el lapso del encuentro, jugamos muy bien y merecíamos por lo menos un gol", analizó el delantero "santo" con bronca y resignación, por lo que se vino después de esos 45 minutos iniciales.
El ariete "albirrojo" aseguró que el tanto que conquistó César Montiglio fue determinante para el resto del partido. "Ese gol, prácticamente nos mató. Después vino ese segundo tanto, que fue un golazo. A partir de ese momento y hasta el final todo fue un descontrol. Eso, a ellos, les facilitó las cosas", señaló el muchacho de San Pablo.
Ibáñez reconoció que repitieron los mismos errores que en la derrota frente a Quilmes, en el amistoso de pretemporada que se realizó en Mar del Plata. "En ese cotejo, en el primer tiempo manejamos la pelota a nuestro antojo pero no tuvimos la potencia en los últimos metros para establecer la diferencia que habíamos justificado en el juego. Eso es algo que tenemos que seguir trabajando con vista a la reanudación de la actividad oficial", dijo.
"Por los goles que ellos convirtieron se puede señalar que hubo diferencia entre uno y otro equipo. Pero en el juego, no hubo tanta como lo marca el 3 a 0 final. Más allá de que no me gusta perder, menos en un clásico frente a Atlético, ahora hay que hacer mucha autocrítica y empezar a revertir esta situación que, indudablemente, nos golpea anímicamente", expresó el "Súper Ratón", que fue el primer jugador de San Martín que salió para atender a la prensa. Un grande dentro y fuera de la cancha. Como siempre.